domingo, 15 de junio de 2014

Visión Crítica del Modernismo de Rubén Darío de Angel Rama por Miarosa Fernandez
















La moda, Las flacas, la búsqueda de la belleza, el deseo de innovación, la renovación léxica y artística, más de lo mismo, pero diferente; el uso de la mitología y el sensualismo, el modernismo fue un genero de gran impacto cuando invadió las letras de Latinoamérica y dio un giro en fragmentos del mundo, un éxtasis de perfección que amplió la visión de los lectores y por supuesto su fiel creyente, Rubén Darío, un escritor Latinoamericano, Rama proyecta sus pensamientos, y sus inquietudes desde una perspectiva amplia . Sus aspectos centrales, la salida versátil frente a Europa, su condimento original entre la autonomía poética de América Latina, y la receptividad ante el público que lo impregno genéticamente entre las tradiciones del mundo. El dramaturgo nicaragüense se vio desafiado a una forma de devaluación social, sus metamorfosis literarias de poeta cívico de amplia participación e influencia en la vida política del país como el Neoclasicismo y el Romanticismo y la sociedad parecía no tener demanda para sus nuevas producciones artísticas. Así que el esfuerzo aumento creando así una literatura liberadora, la culminación de la crisis dramática, más tarde empleo el término "Modernismo" para calificar el "espíritu nuevo" que movía a un grupo de escritores. El modernismo surge de una doble reacción: en primer lugar, como una respuesta a los cambios socioeconómicos operados en Latinoamérica a finales del siglo XIX y principios del XX, y en segundo lugar, como una liberación de elementos románticos y técnicas naturalistas.

En continuidad con la idea principal, indudablemente los transcursos de la modernización se nivelaron de igual manera en Latinoamérica y Europa en esparcimiento de la sociedad burguesa y el capitalismo enfrentando la independencia económica, social y en mutación de distinción cultural, que en su proceso se transmite sublimemente alterando los procesos de su actualidad y convirtiéndolos en frutos prósperos. Con anterioridad los colegios literarios europeos tenían producciones con retardo en Hispanoamérica lo cual con el modernismo, Según Ángel Rama:
La innovación artística en Hispanoamérica seguirá muy cerca a la europea. Es decir, se produce la transformación poética casi en el mismo momento. Por ejemplo, Azul se publica en 1888 mientras que el manifiesto simbolista de Jean Moréas se da a conocer en 1886.”
Siguiendo en este mismo orden de ideas, es preciso afirmar que Darío aceptó voluntariamente el llamado poético que Andrés Bello cuando lo exhortaba a generar literatura renacentista, trasladándolo con sus prosas coloniales a un periodo cuyo principio basaba su ideología en la intelectualidad sobria y defensora de la Europa Contemporánea.
Según Rama expresa la cautivación ideolgógica del escritor Rubén Darío el cual generalmente incluye con pensamientos más concretos de las inducciones reales y sus capacidades tienden a conducirse menos lírica y con mayor precisi
ón en cuanto a la innovación poética como concepción autónoma y democrática de hecho como primer efecto económico disfruta de una acelaración repentina acoplando el dinamismo literario.
Finalmente, entre línea y línea cada corriente cautivó e hizo temblar el mundo pero el modernismo paralizó cada aspiración crítica y literaria, ya que dejo atrás la ilusión fantástica y aun en Hispanoamérica dió un suspiro de alivio con su personalidad liberadora, estética, con una belleza auntentica y autónoma, permitiendo un avance social, económico y como antes mencione en camino a esa transculturización autodidacta.-

miércoles, 16 de marzo de 2011

Sábato y García Márquez en el BOOM literario


No cualquier letra, ni un lenguaje común, no, más bien imponer una identidad entre lo que fueron, lo que son, lo que fuimos y lo que somos o seremos, más que retocar una foto en blanco y negro para pasarla a tener color, es tomar una fotografía de lo que se desea; ¿se explica esto?, pues era solo un ejemplo del BOOM. El boom literario, no surge para reemplazar, ni mejorar ningún movimiento, este más bien nace con el deseo invalorable de poseer una identidad o gozar de su propio aroma literario, las ganas de explorar con sus raíces, dar riendas a imaginar e imaginarse, escuchar, observar, reflexionar, es conocer y conocerse, es que usted no es el único que espero una llamada que nunca llegó, enamorarse solo, cortarte el cabello y nadie lo nota, en fin, esos eventos fortuitos que nos hacen sentir identificados como personas, o ¿por qué no? Esas desgracias e injusticias que suelen suceder a diario, no solo a María del barrio la consume la pobreza, de eso se trata de escribir con sentimiento, de redactar la realidad y compenetrar a los lectores dentro de historias que puedan estremecerlos en su mayor emotividad. Esto causo gran impacto a nivel internacional, y la literatura se sintió en tierra firme en los sesenta sobre autores latinoamericanos huyendo de los regímenes autoritarios. No solo la realidad se luce de gala en este espectáculo, la fantasía la acompaña en diversas facetas de la misma, el realismo mágico, los caballeros, el hecho de narrar lo irreal como si fuese real, el hecho de que las novelas no empiezan donde un chico conoce a una chica y después de vivir aventuras y caminos llenos de adversidades estos se casan, si no que empieza donde estos se casan, tienen hijos, ella lo descubre en su infidelidad, y termina en lo real, en lo que podría sucederte a ti, al vecino, pero no cualquier cotidianidad, también posee su toque de lo mítico, mezclando lo ficticio con la realidad obteniendo una formula exquisita.
Sus orgullosos representantes, Cortázar, Vargas Llosa, Fuentes, García Márquez, por supuesto, cabe mencionar a los argentinos J. L. Borges, E .Sábato, A. Bio y Casares; y M. Mujica Láinez, al uruguayo J. C. Onetti, al chileno J. Donoso, al peruano J. R. Ribeyro, al colombiano A. Mutis, al venezolano A. Uslar Pietri, al paraguayo A. R. Bastos; a los cubanos Infante, al guatemalteco M. A. Austrias y a los mexicanos J. Rulfo y J. J. Arreola, Dignos Latinoamericanos, entre otros que hicieron de este sueño una realidad cotidiana.
Sábato, uno de los artistas nombrados anteriormente nos demuestra esto en su obra, El Túnel, que más túnel oscuro que el suyo, como lo menciona en muchas oportunidades, que nos relata la historia de Castel quién se presenta como el autor de un crimen que el mismo contará, narra de que conoció a una mujer, María, en una exposición de pintura que el expone, y donde esta es la única que se da cuenta de la intencionalidad del artista al pintar el cuadro, donde en el fondo de una ventana esta una mujer frente al mar, y solo María logro verla, Castel se perturba con esta mujer y se cree enamorado, se siente “comprendido” por primera vez, pero este amor evidencia una terrible obsesión, la búsqueda de este a la joven, y su encuentro casual, el deseo insaciable de verla, sentirla, tenerla, la apatía constante de la mujer, pero la presencia infalible de esta cuando él la buscaba, sus inquebrantables encuentros que causaban dolor estremeciendo su existencia, todo esto inició una relación tormentosa, María se marcha y deja a Castel desahuciado, y cuando este la busca se da cuenta que esta mujer está casada con un ciego, confusión, mentira, traición, el típico, ¿por qué no dijiste nada?, resignación, miedo, esto solo aumento la ansiedad de Castel por poseer a María, los celos de un supuesto primo llamado Hunter, el existencialismo, el desasosiego, el perjurio, todo esto llevó a Castel a asesinar a su amada y confesarlo públicamente, ante Allende, su esposo ciego y ante el resto de la sociedad, psicológicamente es un persona muy intenso, Juan Pablo Castel, es un pintor, que busca internamente las razones de que llevaron a matar a la única persona capaz de comprenderlo, la fantasía del juego de su mente, él como interfiere la soledad en un individuo a nivel psicológico, la presencia de la María no se muestra como signo de amor, si no de sentirse comprendido en el mundo, hallarse: “A la izquierda, a través de una ventanita, se veía una escena pequeña y remota: una playa solitaria y una mujer que miraba el mar. Era una mujer que miraba como esperando algo, quizá algún llamado apagado y distante.”

La soledad, el ser como un individuo incomprendido es un hecho cotidiano socialmente, y muestra la traición y desconfianza en el ser, como Juan Pablo Castel, todos, o la gran mayoría cuando sentimos celos, nos cegamos por la ira, y desarrollamos una habilidad increible para ver fantasmas donde no los hay, el mucho soñar del pintor, el mucho desear.
No solo Castel lleno sus pensamientos de sueños incomprendidos, parece que como él existen muchos que se sentirán identificados, no sabría explicarlo, pero todos en algún momento creemos que quienes no comparten nuestras aspiraciones están en contra de que la logremos; no quiero cambiar el tema, pero ya casi nos encontramos en la tercera página y no he hablado de nadie más hasta los momentos. Ahora quiero comentar sobre José Arcadio Buen Día, y Macondo, una aldea imaginaria, esta obra se enfoca más en el realismo mágico, aunque no cabe duda que en ambas nos perturba ese aislamiento y soledad a causa de la miseria social y humana, ya les cuento.
Hablo de Cien Años de Soledad, una novela escrita por Gabriel García Márquez, “La tierra es redonda como una naranja”; una historia llena de descubrimientos y ficción, el eje central de la historia es la soledad, como antes fue mencionado, la soledad una ley que todos estamos esclavizados a padecer, quién mas es consumida por esta es Úrsula, una mujer casada con un hombre lleno de sueños, llamado José Arcado Buendía el que se deja llevar por Melquíades, un gitano de época que lleva supuestos descubrimientos que Buendía siempre quería comprar asegurando que eso cambiaría al mundo, el drama se desenvuelve en una pequeña aldea llamada Macondo, donde hay pocos habitantes y se encuentra aislada de la ciudad, de la nueva era, de todo, lo curioso de esto es que Úrsula y José Arcadio son primos y tienen miedo de tener un hijo con cola de iguana a causa de la unión genética que era irremediable. Cien años de soledad está lleno de personajes pintorescos, y de profecías hechas por los gitanos, el tiempo en Macondo está congelado, el hecho de que varios personajes en la propia familia carguen con el mismo nombre a lo largo de cien años forja una crisis de identidad en estos, actuando de forma similar y repitiendo conductas pasadas, cada personaje solo encuentra la libertad en su propio mundo mágico, en su propia soledad.
En esta oportunidad estudiaremos algo que está presente en el pasado, en el presente y persistirá en la existencia, la SOLEDAD notoria en ambas obras.
La Soledad, esta palabra de ha distinguido como la falta de compañía, escribe Charles Durham, "es un estado mental doloroso, un sentimiento en la profundidad del alma. Puede ser levemente irritante o totalmente paralizante." El Dr. Gary R. Collins complementa que la soledad es la punzante apreciación de que carecemos de contactos de significancia con los demás. Encierra una sensación de vacío profundo que puede estar acompañado de tristeza, desaliento, un sentido de aislamiento, inquietud, ansiedad y un intenso anhelo de ser querido o necesitado por alguien.
La Soledad en el Túnel
Juan Pablo Castel es un hombre evidentemente inundado por la soledad, este personaje posee todas las características nombradas anteriormente, y demuestra su necesidad de afecto al sentir la atención que obtuvo de su amante, al no calmar su ansiedad, y más bien profundizar su tristeza prefirió matarla. “Y sin embargo te maté, yo que te veía como a través de un muro de vidrio, sin poder tocarte; tu rostro mudo y ansioso, yo tan estúpido, tan ciego, tan egoísta, tan cruel". Juan Pablo Castel.
La Soledad en Cien años de Soledad
No sabría enfocarme en una sola persona, pero “Macondo” sería una buena forma de comenzar, es ineludible, sin embargo, detenernos en la soledad como gen supremo de la obra y señalar como primer punto que todos los personajes están destinados a padecer de ella: José Arcadio Buendia ( quien muere solo , atado a un árbol), Ursula ( quien ve pasar la soledad en la ceguera de su vejez),Amaranta (quien permanece y muere soltera y virgen), pequeño ejemplo de quienes en la novela se sofocan en una atmósfera de soledad y desidia . Logramos percibir que cada personaje dentro de la obra desanuda luchas por concebir la compañía, pero el destino adverso de cada personaje rescinde por el amor como algo insostenible que aparece y desaparece; A lo largo del drama esta nos insinúa directamente que nacemos solos y moriremos solos, la obra no dura en sí 100 años pero es un tiempo estimado sobre lo que puede sobrevivir una persona con sus dichas y desventuras. Cien años de soledad posee tantos personajes que solo la difícil tarea de pensar en todos ellos nos lleva a la virtuosa gestión de olvidarlos.
Tan habitual como la soledad, o como la misma lluvia, la cotidianidad es aquello maravilloso que deja de ser asombroso cuando lo observamos comúnmente, los escritores del boom, acentuando lo mejor de la literatura europea revelaron otra visión de expresiones culturales de Latinoamérica, la dictadura, la adolescencia, no se puede dejar atrás lo que me hizo quien soy ahora, lo maravilloso de la realidad, o más acertado aún, la realidad puede ser maravillosa.



lunes, 7 de junio de 2010

Complejidad y Acción




La complejidad y la Acción.

No existe uno sin el otro

Apostamos a la acción acudiendo a ella como una estrategia aunque se corre riesgo ya que conduce a la incertidumbre y está programado al azar. La mayor parte de las acciones se vuelven como un boomerang en nuestro pensamiento.
La acción supone complejidad por sus decisiones inciertas, ya que permite imaginar un variado número de escenarios dispuestos al cambio. Dependiendo de la información obtenida. Un pensamiento es tan solo una partícula de lo que llamamos universo, y una acción equivale a miles de pensamientos complejos.
La acción no designa a un programa determinado, nos impone una conciencia muy aguda de los elementos aleatorios fomentando a la reflexión, preparando al pensamiento para lo inesperado. La complejidad no es una receta para conocer lo inesperado, pero nos vuelve prudentes, atentos y rompe el molde o el círculo vicioso de encerrarnos en la cotidianidad de creer que lo sucedido puede continuar indefinidamente. No se debe olvidar que la realidad es cambiante, lo nuevo puede surgir y de todos modos va a surgir y debemos aceptarlo.

“El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo… Un pensamiento también…”
Mia